“Portada BoxCover” nace como un ejercicio editorial y de manejo de software en el que la fotografía y el diseño se combinan para dar vida a una revista ficticia. La atmósfera en blanco y negro marca el tono visual que pocas veces se usa, quizá es la incertidumbre si funciona o no, pero prueba tras prueba se puede crear una pieza con mucha fuerza estética.
Para el proceso se basó en el uso de capas, fotografías a partir de bancos de imágenes, texturas, stikers, pinceles y tipografías aplicadas mediante diferentes modos de fusión. La composición final integra elementos gráficos variados que dan carácter a la portada, logrando un balance entre lo experimental y lo profesional.


