“Nuevos mundos de Sam” es un cuento ilustrado creado como proyecto académico. La propuesta combina técnicas análogas y digitales que fueron vistas y puestas en práctica en ejercicios de clase; desde dibujo con pluma tradicional y pintura acrílica hasta ilustración vectorial y dibujo digital de pose a pose.
El encargo final será dar vida a un relato infantil que parte de la Plaza de Mercado como escenario central, un espacio lleno de tradición, cultura y memoria. Con el objetivo de explorar cómo la ilustración puede transformar la manera en que vemos la Plaza por medio de personajes y mundos imaginarios en un universo fantástico para los niños.

Después de la exploración en la plaza de mercado, el siguiente paso fue dar vida a un personaje que pudiera habitar ese mundo. Así nació Sam, un niño curioso y soñador que se convirtió en el protagonista de este cuento ilustrado.
Aunque Sam, nuestro personaje principal, no es una creación completamente propia, sino una adaptación inspirada en una propuesta de @frankentoon, cuyas gráficas y personajes fueron el punto de partida de este proyecto académico, el trabajo se enfocó en reinterpretar. Tomando elementos ya existentes como paisajes, formas y colores para adaptarlos a otra historia. Mi aporte consistió en llevar a Sam a otro plano: darle expresiones faciales, gestos y movimientos que lo hicieran más cercano, expresivo y versátil.

Para enriquecer y testear el diseño del personaje, realicé un ejercicio con estudiantes de tercer grado de un colegio local. A partir de las primeras poses de Sam, invité a cerca de 20 a 30 niños a imaginarlo en diferentes escenarios: con distinta ropa, si tuviera una mascota con estaría, en el parque, en su casa, en muchos lados. El resultado fue cautivador, ver cada niño aportó nuevas ideas y detalles que me ayudaron a ver al personaje desde otra mirada y aún más cercana al público al que está dirigido.

Con este ejercicio no solo se logra experimentar con la adaptación de un personaje ya existente, sino como fue adaptado para contar una historia distinta: la de la Plaza de Mercado. Allí, entre colores, texturas y personajes, el ejercicio de reinterpretación se convirtió en un puente entre lo académico y lo popular, demostrando que la ilustración puede dialogar con nuestra cultura y transformarla en un universo fantástico para nuestros los niños.



